Foro Judicial Independiente se ha mostrado en todo momento crítico con la necesidad de un Código Ético impuesto desde el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y los peligros que ello comportaba. Así se puso de manifiesto en nuestros Congresos de Pamplona de 2014, de Zamora de 2015 y en el de Valencia de 2016. Los motivos se pueden conocer en sendos comunicados de 16 de marzo y 21 de diciembre de 2016 que constan colgados en nuestra página web.

Aun así, Foro Judicial Independiente, tras asamblea telemática de todos sus asociados, decidió participar en la elección de la Comisión de Ética Judicial a fin de intentar llevar a ese órgano colegiado los principios que esta asociación siempre ha defendido en relación a esta materia.

La realidad es la que es, y los Principios de Ética Judicial aprobados por el CGPJ permiten a la Comisión de Ética Judicial diseñar un “modelo de juez” tanto en su vida personal como en la profesional.

En estas funciones la Comisión de Ética Judicial debe actuar con la misma prudencia que los Principios de Ética Judicial imponen a todos los compañeros, pues de lo contrario corre el peligro de servir de referencia o complemento en las actuaciones tendentes a dirimir responsabilidades civiles, penales o disciplinarias contra jueces y magistrados, función que le está prohibida expresamente.

Desde el principio Foro Judicial Independiente tuvo claro que esta prohibición era “papel mojado” y que la Comisión de Ética Judicial no podía cumplir las funciones encomendadas en los Principios de Ética Judicial aprobados por el CGPJ sin crear antecedentes que posteriormente fueran utilizados en actuaciones contra integrantes de la carrera judicial.

La Comisión de Ética Judicial, en su dictamen de 8 de abril de 2019 (consulta 1/2019, sobre imparcialidad: información obtenida fuera del proceso. Uso de internet para buscar información sobre las partes, sus abogados o el objeto de la controversia) analiza por primera vez de manera expresa la actuación de un juez o magistrado en el ejercicio de su potestad jurisdiccional. Bajo el criterio ético del deber de imparcialidad no resuelve la actuación de un integrante de la carrera judicial fuera de la actividad judicial, la apariencia de imparcialidad, su predisposición o su deber de imparcialidad en el proceso de toma de decisiones, sino que entra de lleno en los criterios de decisión jurisdiccional, revisando y censurando de manera preventiva el ejercicio del poder judicial.

Foro Judicial Independiente no entra a valorar lo acertado de la  respuesta dada por la Comisión de Ética Judicial. La Comisión de Ética Judicial decidió admitirla en una interpretación posible de los Principios de Ética Judicial, tal como están redactados. Sin embargo, consideramos que entrar en el fondo de estas cuestiones en nada contribuye al fin de esta Comisión de “fortalecer la confianza de la ciudadanía” en la actividad judicial. Por el contrario, mucho nos tememos que en un futuro no muy lejano este tipo de decisiones  servirán en futuros procesos de responsabilidad contra jueces  y magistrados.

Los integrantes de la Comisión de Ética Judicial han aceptado optar a un puesto en una institución que es discutida porque conduce a crear modelos dogmáticos de jueces, tanto en su vida personal, como profesional. Respetamos su trabajo y no pretendemos ofenderlos. Solo queremos exponer los peligros que conlleva no tener claras las difusas líneas en las que se mueven los Principios de Ética Judicial y que lo tengan en cuenta para futuras decisiones.

Crear una guía en el desempeño de la jurisdicción distinta de la fijada en la normativa sustantiva y procesal conllevará un deterioro de los derechos y  del estatuto profesional del juez.

En Madrid, a 6 de mayo de 2019.

La Comisión Gestora Nacional de Foro Judicial Independiente.