La Comisión Nacional de Foro Judicial Independiente ha decidido recurrir el Reglamento 2/2018, sobre las retribuciones variables.
El Consejo Consultivo de Jueces del Consejo de Europa ha advertido que hacer depender la remuneración del desempeño de funciones puede generar dificultades para la independencia de los jueces; que los criterios para la evaluación del desempeño deben incluir indicadores tanto cuantitativos como cualitativos y que debe evitarse la utilización de evaluaciones individuales para determinar el salario de los jueces. Este procedimiento, señalan, puede influir claramente en el comportamiento de los jueces y por lo tanto poner en peligro la independencia judicial y los intereses de las partes.
Vincular retribución a número de sentencias que se dicten pone en peligro la salud del juez y la calidad de la justicia. Los incentivos no siempre operan a nivel consciente.
Se corre el riesgo de dedicar a cada asunto menos tiempo del que debería para hacer rápidamente un palote más, o de hacerlo como se debe, pero invirtiendo más horas de las que la salud del juez permite.
Hasta la fecha, toda la Carrera Judicial cobraba algo en virtud de variables. Con este Reglamento, solo cobrarán algunos, con lo que muchos jueces y magistrados van a ver reducidos sus ingresos. Para que algunos cobren algo más, otros van a perder dinero.
Foro Judicial Independiente defiende que los jueces tenemos derecho a cobrar productividad. Lo que la Ley 15/2003 dice expresamente que se debe retribuir es la eficiencia y la agilidad en el despacho de asuntos, no el número de resoluciones. Deberían tenerse en cuenta otros parámetros como la carga de entrada o los medios con los que se cuenta; es decir, la complejidad, conflictividad y penosidad de cada plaza judicial.
Si se quieren retribuir horas extraordinarias por encima del horario exigible, deben pagarse desde la primera y a un precio como mínimo igual al de la hora normal de trabajo. Aquí quieren que trabajemos gratis cientos de horas extra y luego no pagarían más del 5%. Y eso, como mucho, ya que, pese a las reivindicaciones de Foro Judicial Independiente en este sentido, el Ministerio nunca ha superado un 1,5-2 %.
Si se quiere fijar una retribución especial por objetivos, estos deben ser concretos, claros, y con seguridad jurídica para todos.
A lo que nos oponemos, es a ese sistema concreto que se ha aprobado, pues no reúne esas características.
Agradecemos que el Consejo General del Poder Judicial haya tomado en consideración parte de nuestras alegaciones y, por ejemplo, haya suprimido la rebaja de sueldo de los que no llegaran al 80 %.
Pero el Reglamento sigue siendo inaceptable. No se fija un objetivo por órgano. No permite calcular con exactitud cuántas horas son exigibles a cada uno, que es la cifra sobre la que se calcula el 20 %.
A la hora de medir el rendimiento, es técnicamente defectuoso y ni siquiera es coherente con su propio presupuesto de igualar resoluciones a productividad. No se mide todo el trabajo jurisdiccional del juez o magistrado. Y lo que computa, a veces, se aparta de las conclusiones de su propio estudio.
Es simplemente otro intento más de suplir la falta de jueces en España, consiguiendo mano de obra barata. Cinco jueces que hagan el 20 % son una plaza judicial que no se va a crear. Y esos cinco jueces jamás se han repartido, en variables, el sueldo de la plaza judicial no creada.
Si a estas alturas, alguien cree que ser juez consiste en hacer palotes, tiene en bien poco la función constitucional que, como poder del Estado, nos corresponde, que es administrar Justicia.
En Madrid, a 21 de enero de 2019.
Comisión Gestora del FJI