Foro Judicial Independiente (FJI) muestra su satisfacción porque, por fin, los compañeros Jueces de Adscripción Territorial (JATs) tengan un Reglamento que regule su situación y las peculiaridades de su condición. Por este motivo, el Reglamento recientemente aprobado por el CGPJ nos merece una valoración general positiva, al dotar de seguridad aspectos de los JATs que estaban en un limbo jurídico.

A pesar de ello, nos vemos obligados a criticar la regulación que en el mismo se ha hecho del asunto que más preocupa a los JATs, el del destino en el que van a desempeñar sus funciones.

Aunque se regula un concursillo entre ellos, que habrá de resolverse conforme a antigüedad, se sigue reservando una importante parcela de discrecionalidad a los presidentes de TSJ para decidir quién va a qué plazas, y ello atendiendo a “específicas circunstancias de la plaza” o por razones de “conciliación personal”, “conciliación familiar” o incluso “conciliación profesional”, principios jurídicos indeterminados todos ellos que permitirán obviar el escalafón y que, en consecuencia, acarrearán una notable inseguridad a los compañeros destinados como JATs, a los que de esta forma se les hace de peor condición que el resto de jueces, pues algo tan importante como su destino (y todo lo que ello conlleva –carga de trabajo, jurisdicción, distancia del domicilio-) dependerá de una decisión subjetiva de quien va a comportarse como su jefe a todos los efectos, con la consiguiente merma de los principios constitucionales del juez predetermiando por la Ley y la correspondiente inamovilidad judicial. Además de dejar un terreno abonado a las corruptelas, no obstante el deber de motivación que se establece.

En FJI creemos que debería haberse dejado fuera cualquier atisbo de discrecionalidad en la elección de los destinos de los JATs, y someterse, como nos sometemos todos los jueces, al criterio público y objetivo del escalafón. Por eso queremos anunciar que estaremos vigilantes de que dicha discrecionalidad de los presidentes de TSJ no torne en arbitrariedad, animando a cualquier compañero JAT que se crea objeto de un trato injusto, asociado o no, a que nos lo haga saber a fin de que podamos denunciarlo y arbitrar, en su caso, las medidas que en derecho procedan.

En Madrid, a 28 de noviembre de 2016