Los vocales del CGPJ nombran presidente al candidato consensuado por los partidos políticos.

Redacción web FJI.- Cumpliendo la primera de las órdenes recibidas de los partidos políticos que los han designado, los vocales del CGPJ han nombrado presidente al candidato que previamente, de forma notoria y pública, habían consensuado PP y PSOE.

El elegido, tal y como por otra parte había venido siendo anunciado desde hace meses, ha sido Carlos Lesmes Serrano, de 55 años de edad, Magistrado de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo desde el año 2.010. Ingresó en las carreras judicial y fiscal en el año 1.983, optando inicialmente por la segunda, para pasar a ejercer como Juez desde el año 1.993. Su buena conexión con el PP, partido cuyos vocales tienen la mayoría del actual CGPJ, deriva de haber sido entre 1996 y 2000 Director General para la Objeción de Conciencia, y de 2000 a 2004 Director General de Relaciones con la Administración de Justicia en el Gobierno presidido por José María Aznar. No pertenece a ninguna asociación judicial.

Los candidatos eran sólo dos, el elegido, al que apoyaron en primera votación 16 vocales, y Pilar Teso Gamella, también Magistrada del Tribunal Supremo de la misma Sala y también vinculada con la política, puesto que fue asesora de López Guerra cuando éste ocupaba el cargo de secretario de Estado con López Aguilar en Justicia. Esta última Magistrada fue propuesta por la vocal Clara Martínez de Careaga, designada por el PSOE y asociada de Jueces para la Democracia, pero sólo obtuvo el apoyo, además de quien la propuso, de Rafael Mozo, Roser Bach, designados también por el PSOE, y de Concepción Sáenz, esta última propuesta por IU. A pesar de ello, el hecho de que vocales como, por ejemplo, el ex-diputado socialista Álvaro Cuesta apoyasen este lunes a Lesmes evidencia el pacto entre PP y PSOE, que ambos partidos tampoco se han esforzado mucho en disimular, todo ello con grave detrimento de la independencia judicial. Se especula con que Pilar Teso pueda ser designada vicepresidenta del Tribunal Supremo y que ello formaría parte del pacto.

Los medios de comunicación resaltan su buena sintonía con el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, a quien se le presume muy próximo, lo que refuerza el control que ya tenía el Gobierno sobre el CGPJ a través de los vocales designados a instancias del PP. A este respecto se recuerda en dichos medios que hace dos meses, cuando ya se hablaba de él como el futuro presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, defendió el indulto a un conductor “kamikaze” que mató a una persona propuesto por Alberto Ruiz Gallardón, hecho que ocasionó una gran polémica tanto por la falta de fundamento del mismo, como por la relación del Ministro con el despacho de Abogados que llevaba el asunto. El Ministro se ha felicitado públicamente por el nombramiento, lo que es natural ya que ha sido él quien lo ha designado, calificándolo como persona que va a ser determinante de todas las reformas que la Justicia está abordando en estos momentos en España. Dado el concepto más bien pobre que tiene el Ministro de la independencia judicial, tal anuncio no augura nada bueno para la misma.

Hay que tener en cuenta que, en el modelo de CGPJ diseñado por el actual Gobierno, quienes tendrán un papel relevante en el mismo serán el presidente, cuyo figura y funciones se refuerzan considerablemente, y la Comisión Permanente, compuesta por el presidente y cinco vocales, los únicos que tendrán dedicación exclusiva. El siguiente paso será designar a esos cinco vocales para el próximo año. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una demostración más de que los partidos políticos asumen la falta de independencia del Poder Judicial como algo natural, convocó en días pasados a los vocales designados por el PSOE para tratar esta cuestión. Según revelan diversos medios de comunicación en tal reunión se ha impuesto que el ex-diputado Alvaro Cuesta forme parte necesariamente de dicha Comisión Permanente.

La cuestión no es baladí dado que quienes realmente tendrán tiempo para controlar los asuntos judiciales son esos miembros con dedicación exclusiva Los restantes vocales deberán seguir con sus ocupaciones y acudir al CGPJ sólo cuando se convoquen plenos o alguna otra comisión a la que permanezcan, quedando privados además del sustancioso salario que corresponde a los vocales con dedicación exclusiva. Para paliar en parte esta diferencia económica el anterior CGPJ, en uno de sus últimos actos, aprobó una dietas exorbitantes que supondrán en la práctica para esos vocales un importante incremento de los ingresos que les correspondan por sus respectivas profesiones. Así se ha establecido una dieta de 900 euros cada vez que asistan al Pleno (al menos uno al mes) y 350 por cada reunión de comisión (aparte de gastos de alojamiento, manutención y transporte).Que no se diga que la política no está bien pagada.