Se detecta un claro desánimo en la Carrera Judicial en cuanto al movimiento asociativo queriéndose desde esta Comisión Gestora transmitir un mensaje de optimismo pues se tienen muy claros los fines que se pretenden debiendo adoptarse en cada caso concreto los medios necesarios para su consecución. El movimiento asociativo se considera necesario pues el Poder Judicial se encuentra solo en sus reivindicaciones y la unión en una o varias asociaciones implica aunar esfuerzos que favorecen dicha consecución y las futuras reformas legales están en la línea de coartar el movimiento asociativo con recorte de subvenciones y mermando la capacidad de expresión de las asociaciones que son necesarias para defender no sólo la independencia del Poder Judicial sino también en defensa de las concretas condiciones en la que sus integrantes desarrollan su función. Las asociaciones judiciales se constituyen además como el cauce idóneo para exponer ante los organismos internacionales y supranacionales los ataques a la independencia judicial que se producen por parte del Poder Ejecutivo. Es necesario un esfuerzo colectivo, de asociados y no asociados, que favorezca la existencia de un verdadero Poder Judicial fuerte e independiente.