foro judicial Independiente

Hemos recibido con consternación y honda preocupación la noticia de que tres magistrados de la Sala 2.ª del Tribunal Supremo han condenado a nuestro asociado Francisco Serrano Castro como autor de un delito de prevaricación dolosa, a diez años de inhabilitación y pérdida definitiva del cargo y honores, frente a dos magistrados del mismo Tribunal que consideran que no existió delito alguno y debió absolverse al juez Serrano.
Con respeto y acatamiento a la sentencia dictada por la mayoría del Tribunal, pero ejerciendo nuestro derecho a discrepar de la misma y criticarla desde el punto de vista estrictamente jurídico y de rigor técnico, Foro Judicial Independiente quiere hacer las siguientes precisiones:
1. No entendemos nada bien cómo los magistrados que le han condenado, han decidido, en una actuación insólita, reconstruir de oficio y contra reo los argumentos del recurso de la acusación, pese a reconocer literalmente que la impugnación de la acusación particular «no es del todo precisa» y unas líneas más adelante repetir que «no es precisa».
2. No entendemos que la mayoría de la Sala considere probados, sin expresar en qué pruebas sustenta su decisión, nuevos hechos que fueron rechazados expresamente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y, para colmo, sin alterar el relato de hechos probados. A título de ejemplo, dice el TS que la resolución es «injusta porque vulnera la norma de atribución competencial», mientras que el TSJ de Andalucía expresamente declaró que no era objeto de su enjuiciamiento si la decisión del juez Serrano estaba amparada «en uso de las facultades competenciales del Juzgado número 7 de Sevilla», y que su enjuiciamiento se efectuaba «aceptando incluso la competencia del Juzgado de Familia por razón de la medida cautelar instada»
3. Tampoco responde la mayoría del Tribunal al hecho de que la sentencia de instancia condenara por el delito de prevaricación imprudente, que no había sido objeto de acusación.
El voto discrepante suscrito por dos de los cinco magistrados, permite a cualquier lector imparcial conocer y valorar el alcance de las críticas que exponemos.
4. Aparte de las anteriores consideraciones técnicas, la expulsión de la carrera judicial de nuestro compañero y asociado, es un duro golpe para quienes defendemos que la independencia de los jueces es un pilar esencial en un Estado de Derecho y, desgraciadamente, es una buena noticia para quienes consideran molesto y, por tanto, susceptible de eliminación, a todo aquel que se aparte de la verdad oficial y cuestione, acertadamente o no, el poder o los intereses de los grupos de presión.
5. Una interpretación tan cuestionablemente amplia del delito de prevaricación judicial, como la realizada en este caso por el Tribunal Supremo, puede provocar que, para evitar problemas, los jueces impartan una justicia defensiva, que no moleste al poderoso quien, a buen seguro, se sentirá enormemente aliviado y esperanzado.
Una nueva y triste derrota del Estado de Derecho y de quienes defendemos la independencia del Poder Judicial.

Madrid, a 16 de julio de 2012.

La Comisión Gestora Nacional de FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE