Las últimas propuestas del Ministro de Justicia han generado expectación ante la ciudadanía, los jueces y todos los que estamos en este entorno.  Algunas son catalogadas de improvisadas ocurrencias: juicios en agosto, solución al colapso judicial con matrimonios y divorcios por lo notarial. Otras , como la modificación del sistema de elección de los 12 vocales judiciales del CGPJ va a reforzar la independencia y eficiencia del poder judicial, siempre que se realice con listas abiertas, voto personal y secreto de los jueces, sin atender a cuotas proporcionales de asociaciones judiciales.

La finalidad del artículo es proponer públicamente al Gobierno una serie de medidas tendentes a agilizar y modernizar la justicia, a modo de PLAN URGENTE DE REFORMAS que puedan aliviar la saturación de los tribunales, ahorrar gastos innecesarios y no quebrantar el derecho a la tutela judicial efectiva.

Establecería tres grandes bloques:

1. Reformas legislativas tendentes a agilizar todas las jurisdicciones, limitando la vía de recursos a lo imprescindible con una tasa educativa o disuasoria. Debería eliminarse la apelación en los juicios de faltas, contra las resoluciones de los jueces de vigilancia penitenciaria y contra resoluciones del juzgado de instrucción en fase de investigación salvo las que afectan a la libertad y medidas cautelares. Reducción de la litigiosidad, incentivando la mediación penal, civil, familiar y social; promover la desjudicialización de las faltas privadas, del Registro Civil, atribuyendo competencias a órganos no judiciales; promover la desjudicialización de la jurisdicción voluntaria, reservando la judicial a casos de menores de edad e incapaces.; ampliación de las competencias de las notarías: divorcios y separaciones de mutuo acuerdo sin hijos ni incapacitados, división de patrimonios y herencias, limitando lo judicial al momento en el que esté elaborado el cuaderno particional. Reforma del turno de oficio: aumentando la posibilidad de desistimiento de los abogados cuando entiendan que la pretensión es infundada y sancionando el abuso del proceso cuando se use para fines impropios.

2. Diseño de una nueva demarcación y planta judicial superandp la concepción decimonónica de partido judicial y buscar una nueva planta y demarcación, tendente a concentrar instalaciones, personas y medios en los grandes núcleos de población; eliminación de los juzgados de paz y aprovechamiento de sus  funcionarios. Continuar con la convocatoria de oposiciones a juez, potenciar el número de jueces de adscripción territorial y acercarnos a la ratio europea de jueces (de 10 a 20 jueces por cien mil habitantes)

3. Implantación inmediata de las nuevas tecnologías, con la interconexión entre los sistemas informáticos de las distintas CCAA. Especialmente, en penal se hace necesario articular los medios informáticos necesarios para conocer, en tiempo real, los procedimientos que se están tramitando en toda España contra un mismo acusado; impulsar el expediente digital como fórmula de agilización procesal y reducción de trámites, redefiniendo la nueva oficina judicial, aprendiendo de los errores de las experiencias de 6 ciudades en 2011; implantar de forma generalizada la firma digital. Si se mantienen las faltas, impulsar el Registro de condenados con el fin de dar efectividad a la reforma penal en materia de reincidencia.

En conclusión: son muchas las medidas eficientes que se pueden adoptar para racionalizar el uso de la administración de justicia y reducir el colapso que sufren los juzgados, pero las simples ocurrencias para abrir telediarios generará falsas expectativas en los ciudadanos y que los jueces perdamos las ilusiones que todavía conservamos para contribuir a la pretendida mejora y modernización de la JUSTICIA.

Angel Dolado Pérez.

Juez Decano Zaragoza.