Excmo. Sr.:

El 21 de julio de 2011, el Pleno del Consejo General del Poder Judicial aprobó la propuesta de “modelos de alardes” confeccionados por el Servicio de Inspección, a fin de adaptarlos a los artículos 124 y 125 del Reglamento 2/2011, de la Carrera Judicial.

Desde Foro Judicial Independiente entendemos que, lejos de suponer una adaptación a la normativa vigente, los citados “modelos de alardes” y el acuerdo del que nacen, se apartan de la letra y del espíritu del Reglamento de la Carrera Judicial, vaciando de contenido la reforma llevada a cabo en esta materia por el citado Reglamento.

Para empezar, nos parece criticable buena parte de la denominada “Guía de criterios para la confección y examen de alardes”. En ella se dirigen a toda la Carrera Judicial una serie de advertencias que, en ciertos casos, más bien parecen instrucciones destinadas desde la Dirección de la Inspección del CGPJ a sus distintas Unidades Inspectoras.

Contrariamente a lo que se dice en la “Guía”, el alarde no debe de ser “un mecanismo de control…  de la actuación durante un tiempo determinado del Juez que cesa”, ni un medio de proposición de medidas de “responsabilidad disciplinaria”, sino, simple y llanamente, una forma de conocimiento de la “situación real” de un órgano jurisdiccional, en palabras del propio Libro Blanco de la Justicia. En fin, los términos utilizados en la “Guía” dan una imagen distorsionada de la naturaleza y finalidad de la confección de un alarde.

Lógicamente, de apreciarse alguna disfunción como resultado del alarde, el Servicio de Inspección del CGPJ deberá poner en marcha las actuaciones necesarias para conocer las causas de los problemas observados y adoptar las medidas correctoras correspondientes. Ahora bien, eso no significa que del resultado de un alarde puedan derivarse, sin más, responsabilidades disciplinarias del juez o magistrado que lo suscribe. No existe tal previsión en los artículos 414 y siguientes de la LOPJ. Por el contrario, no cabe determinar consecuencias disciplinarias sin previo estudio y valoración de las causas de las disfunciones que resulten del alarde.

Denunciamos y rechazamos, por tanto, que en la “Guía de criterios para la confección y examen de alardes” y en los modelos elaborados, se confunda el alarde como “medio de conocimiento de la situación de un órgano judicial en un momento de cambio”, que es lo que regula le Ley y el Reglamento, con el alarde como “instrumento destinado a depurar responsabilidades disciplinarias”, que parece ser lo que se desprende de la “Guía” elaborada por el Servicio de Inspección.

Con independencia de los desafortunados términos empleados en la “Guía de criterios para la confección y examen de alardes”, los modelos presentados, fundamentalmente en lo referente a órganos unipersonales, resultan contrarios al Reglamento de la Carrera Judicial en vigor, en dos aspectos principales:

1. Asuntos en trámite

El artículo 125.2.a) del Reglamento 1/2011, de la Carrera Judicial, a la hora de determinar la forma de confeccionar los alardes, dice literalmente:

“En primer lugar se confeccionarán relaciones, numeradas e individualizadas por anualidades, de todos los asuntos que se encuentren pendientes de dictar auto o sentencia, agrupándose según su diferente naturaleza. Asimismo, se indicará el trámite procesal en que estos asuntos se encuentran, la fecha de la última actuación y la resolución judicial de la que penden. Si algún procedimiento se estuviera tramitando en el servicio común procesal, bastará la constancia de este dato.”

El sentido del precepto no es que se reflejen “todos” los asuntos en trámite, sea cual fuere el momento procesal de los mismos, sino “todos” los que, tras la correspondiente dación de cuenta, están pendientes exclusivamente de auto o sentencia. Buena prueba de ello es la diferente redacción del proyecto de Reglamento de la Carrera Judicial y la que finalmente se aprobó. En la primera el alarde se refería a “todos los asuntos que se encuentren en tramitación en el órgano judicial” y, tras los informes de las asociaciones, se modificó quedando así: “todos los asuntos que se encuentren pendientes de dictar auto o sentencia. Algo habrá querido decir el CGPJ cuando aceptó modificar el texto.

No es admisible que se pretenda por el Servicio de Inspección mantener la obligación de incluir relación de todos los asuntos en trámite, pese a que en su inmensa mayoría el trámite es, hoy por hoy, competencia y responsabilidad del secretario judicial (diligencias de ordenación y decretos). En cuanto al trámite, lo único exigible al juez cesante es que relacione en el alarde todos aquellos asuntos que estén pendientes de dictar resolución judicial (providencia o auto interlocutorio), siempre que antes de la fecha de su cese se le haya dado cuenta. Son los secretarios quienes, al cesar, tendrán que hacer su propio alarde sobre los asuntos que estén en trámite o pendiente de decreto, diligencia de ordenación, diligencia de dación de cuenta o cualquier otra de su exclusiva competencia; y lo mismo los funcionarios respecto de los asuntos que tienen en trámite.

Pero es que, además, si examinamos los modelos propuestos por la Inspección y aprobados por el CGPJ, se exige en ellos la “relación global de asuntos pendientes”. No solo los que penden de dictar auto o sentencia, sino también todos los “asuntos terminados en la instancia (con sentencia/auto) en trámite de notificación” o “de recurso pendiente de elevar”. Obligar al juez o magistrado cesante, a hacer constar en su alarde la relación global de asuntos es, por completo, ajeno a la norma reglamentaria que nos vincula.

2. Ejecuciones

Lo mismo ocurre con las ejecuciones. Los modelos de alarde ahora aprobados exigen la relación pormenorizada de las ejecuciones en trámite, incluyéndose el estado en el que se encuentra, pese a que en la mayoría de los casos se trata de resoluciones que han pasado a ser competencia de la Secretaría del Juzgado o del Servicio Común de Ejecuciones. Ninguna previsión sobre este particular se incluye en el actual Reglamento de la Carrera Judicial; y si se pensara que la obligación de incluir las ejecuciones en el alarde nacen directamente del artículo 317.3 de la LOPJ, que habla solo de “relación de asuntos que penden”, sin distinguir su naturaleza, la propia Exposición de Motivos del Reglamento de la Carrera Judicial deja clara la duda al afirmar:

“El Título VII, relativo a la confección de alardes también incluye modificaciones dignas de mención. Mientras que el Reglamento 1/1995 establece la obligación de consignar todos los asuntos pendientes, el nuevo texto solamente exige que se incluyan los asuntos pendientes de dictar auto o sentencia, en sintonía con la distribución de competencias que trae causa del actual modelo de Oficina Judicial…”

En resumidas cuentas, los modelos de alarde aprobados suponen volver al antiguo artículo 161 del Reglamento 1/1995, de la Carrera Judicial, vaciando de contenido el actual artículo 125 del Reglamento 2/2011 en vigor y contraviniendo el tenor literal del mismo.

Por todo ello queremos trasladar a VE nuestra oposición a los modelos de alarde aprobados en el pleno del CGPJ de 21 de julio de 2011, y pedimos expresamente la confección de unos nuevos modelos acordes con los textos normativos en vigor.

Concretamente, Foro Judicial Independiente propone, como alternativa a los modelos y al tratamiento de los datos de los alardes aprobado por el Pleno del Consejo el 21/7/2011, lo siguiente

a) La obligación, en cuanto a la confección de alardes por los magistrados o jueces cesantes, debe limitarse exclusivamente a elaborar un listado, por anualidades, de los asuntos que, tras la oportuna dación de cuenta, penden de auto o sentencia, así como de aquellos otros asuntos que pendan de resoluciones interlocutorias que deben dictarse por los jueces o magistrados.

b) En todo caso, deben quedar al margen de los alardes o relación circunstanciada de asuntos que han de elaborar los jueces o magistrados cesantes, aquellas resoluciones procedimientales que, en virtud de las leyes procesales, vienen atribuidas al secretario judicial desde mayo del año 2010, debiendo quedar perfectamente delimitados dichos listados, a todos los efectos.

Mientras se aclaran estas cuestiones, FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE recomienda a los jueces y magistrados obligados a confeccionar alardes, que se atengan única y exclusivamente a lo previsto en los artículos correspondientes del Reglamento de la Carrera Judicial 2/2011, con las precisiones que hemos expuesto.

En Madrid, a 9 de febrero de 2012.

La Comisión Gestora Nacional de

FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE

EXCMO. SR. PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL.