La custodia compartida en Aragón está siendo referente nacional en muchos ámbitos, y hemos leído que está generando el nacimiento de asociaciones enfentadas de padres y madres separados que no sirven para reflexionar sobre lo positivo que es, para un hijo de estas uniones seguir viviendo con ambos, como ideal filosófico  de lo que entendemos como “interés superior del hijo menor”, sino para evidenciar que, cada uno de distinta manera, están “patrimonializando” a los hijos. Lo que debemos potenciar en casos de crisis de pareja es el diálogo, los elementos de encuentro, la mediación de profesionales que atemperen nuestros ánimos egoístas y nos hagan soluciones de paz familiar.

Ningún sistema judicial es adecuado para resolver estos problemas; y el aragonés, con tres sentencias posibles y siete jueces interviniendo, tampoco. Los  jueces alemanes les dicen a los progenitores en conflicto “ No me pongan a sus hijos encima de la mesa.¡Son sus  hijos¡”. En la buena película iraní “La separación”, una mujer quiere divorciarse y abandonar su país por problemas políticos, llevándose consigo a su hija y dejando al marido (buen padre, buen hijo, porque no quiere dejar su padre, enfermo de alzhéimer); el juez le dice:“ usted  tiene un problemilla..” .Y la decisión la deja en manos de su hija de 11 años.

Con este artículo quiero reseñar cuatro circunstancias, por si contribuyen a que futuras rupturas acaben con acuerdos de divorcio de mutuo acuerdo: la línea jurisprudencial iniciada por sentencia de 15-12-11 del TSJAragón,  el papel relevante de los abuelos y de la  “familia extensa”, el  posible uso de los  capítulos prematrimoniales y concluir  resaltando la necesidad de potenciar la mediación familiar, como un sistema que evitará ejecuciones interminables en los juzgados, que no benefician a nadie y menos a los hijos.

La sentencia referenciada revoca una custodia individual a favor de la madre con un hijo de 9 años, acordada  por el  juzgado de primera instancia  y por la Audiencia Provincial de Zaragoza, estimando la compartida, porque entiende el Alto Tribunal Aragonés que la ley aragonesa establece este criterio  como preferente, siempre y cuando ambos progenitores estén capacitados  y no concurran otros elementos que hagan más conveniente la individual, no siéndolo  la estimación de futuro sobre la disponibilidad de tiempo del padre para estar con el hijo, ni tampoco los posibles prejuicios existentes por cómo habían distribuido los padres, con anterioridad a la crisis, los roles sociales y familiares  habituales.

En íntima conexión con lo anterior, no podemos olvidar una realidad social, a saber, que los padres y madres actuales, con trabajo fuera de casa, necesitan de la ayuda inestimable de los abuelos y, aunque sean de menor protección jurídica, éstos también verán mejor protegidos sus derechos en un régimen de custodia compartida, amén del bienestar que supone para los niños la convivencia habitual con los abuelos, al margen de la crisis de la pareja.

Los expectantes padres deben plantearse la solución de problemas venideros,  antes de unirse en un proyecto estable de vida en común, por  vía de los capítulos prematrimoniales, en los que, además de regular el régimen económico matrimonial y los derechos sucesorios, deberían establecerse dos cláusulas esenciales: la asunción de la custodia compartida y el compromiso de  acudir a los sistemas de mediación familiar previos a la vía judicial, con un mínimo de dos o más sesiones, para alcanzar un pacto de relaciones familiares a presentar con la demanda de divorcio.

Considero importante que todo funcionario público que participe en la formación de un expediente matrimonial, en la inscripción de  un registro de parejas estables no casadas,  en un acta notarial de capítulos matrimoniales, en  cursos de preparación al matrimonio católico, etc. debería informar de los temas sobre los que estamos realizando una labor de comunicación y divulgación,  recalcando que, en todo caso, es mejor un acuerdo de  las partes en conflicto, que la mejor sentencia del mundo, y esto lo decimos también los jueces.