VALORACIÓN DE LA JORNADA DEL 18.02.2009

Madrid, 23 de febrero de 2009.

Hemos querido tomarnos algunos días para ofrecer una reflexión serena de la huelga llevada a cabo el pasado día 18 de febrero de 2009 y pasado este tiempo prudencial queremos hacer las siguientes consideraciones.

1.- La huelga y las protestas han sido un éxito histórico porque, uniendo ambas, resulta que la inmensa mayoría de los jueces españoles han demostrado su propósito serio y firme de reivindicar su independencia y las mejoras precisas para lograr llevar a cabo su trabajo, que no es otro que garantizar los derechos de los ciudadanos, con la eficacia que cabe esperar.

Es un triunfo que el 62% de los jueces en activo, a pesar de la actitud ambigua del CGPJ y a pesar de las amenazas más o menos veladas hayan decido utilizar el remedio extremo de la huelga para protestar por lo que es una situación extrema de la justicia.

A ello hay que añadir los compañeros, que aun sin querer hacer huelga, han manifestado mediante su concentración a la puerta de los órganos judiciales, su adhesión a las reivindicaciones suscritas por las cuatro asociaciones.

Esta jornada es el principio de un cambio fundamental. A partir de ahora los jueces no nos vamos a conformar con un papel pasivo, sino que tomamos sin miedo un papel activo, adquiriendo conciencia de que nuestra responsabilidad no es solo hacer nuestro trabajo lo mejor posible, sino exigir las condiciones adecuadas para ello y el respeto necesario de los otros dos poderes del Estado, así como transmitir a los ciudadanos la verdad de los motivos del mal funcionamiento de la justicia y las instituciones responsables de ello.

El mensaje ha sido claro. El poder judicial no es el Consejo General del Poder Judicial, sino que somos todos y cada uno de los jueces que cada día administramos justicia, y como tales tenemos la responsabilidad de defender nuestra independencia en todos los aspectos y hay que contar con nosotros para poder resolver los problemas dela justicia.

2.- Esta jornada ha demostrado también que, dentro de la pluralidad que existe dentro de los jueces, paralela por otra parte a la pluralidad de la sociedad española, todos estamos de acuerdo en lo esencial de nuestras reivindicaciones.

Ello debe conducir en el futuro a una actuación conjunta que, desde el punto de vista del Foro, pasa necesariamente por la creación de una asociación única que permita dentro de su seno la convivencia democrática de los distintos puntos de vista y tendencias que coexisten dentro del colectivo de jueces. Creemos que esto es posible y que debemos trabajar todos con este objetivo, debiendo ser un proceso gradual abierto a todas las asociaciones y a todos los jueces, siguiendo para ello la línea marcada a través de la creación de la CIP.

3.- Esperamos que el mensaje que hemos querido transmitir los jueces haya llegado al Consejo General del Poder Judicial y al Gobierno, en cuyas manos queda ahora establecer los cauces necesarios para negociar las reformas necesarias sin las cuales no será posible resolver los problemas de los jueces y de la justicia.

En esta negociación debemos estar presentes las cuatro asociaciones que formamos la CIP, sin perjuicio de que en el futuro puedan unirse aquéllas otras que adquieran la representatividad necesaria para ello, sin perder de vista el objetivo de llegar a construir una asociación que agrupe a todas ellas.

Desde luego el Foro no aceptará ninguna negociación que no cumpla esta condición.

4.- Éste no ha sido más que el principio, un buen principio desde luego por el que debemos felicitarnos todos. Ahora hay que seguir trabajando y estar dispuestos a nuevas movilizaciones si la jornada del 18 no hubiera sido suficiente.

Hemos comprendido cual es nuestra responsabilidad a la hora de exigir la mejora de la justicia, perdido el miedo a ejercitarla y demostrado que juntos podemos. Sigamos así.

LA COMISIÓN GESTORA NACIONAL