22 Enero 2009

Razones para un paro

Ayer, en uso responsable de mi libertad, voté a favor de ejercitar el derecho fundamental a la huelga que tenemos los ciudadanos españoles y también los jueces, porque en materia de derechos fundamentales no caben interpretaciones restrictivas, por lo que no teniendo prohibido en la Constitución ni en la Ley el derecho de huelga es evidente que cabe. Y ello sin perjuicio de la fijación de servicios mínimos y pese a las discrepancias que puedan surgir al respecto, que yo respeto.

Y voté a favor de la huelga para el día 18-2-09 porque la situación de la Justicia española es ya caótica, pese a que nuestra clase política, en la búsqueda siempre compleja del voto electoral, quiera transmitir otra cosa distinta a la opinión pública. Los ciudadanos están muy cansados de que sus pleitos tarden años y años en resolverse, de que cuando por fin se dictan las resoluciones se haga muchas veces deprisa y sin el rigor jurídico suficiente. Se ha buscado primar siempre el bombo y platillo sobre la calidad de la Justicia. Esto no es culpa de los jueces sino de un sistema anquilosado que no sirve para dar a los españoles la Justicia moderna que se merecen.

Pero también voté a favor porque los jueces estamos exhaustos, pese a que no se conozcan nuestras lamentables condiciones de trabajo a destajo, como seguramente lo están muchísimos funcionarios judiciales. No podemos atender, ya es imposible, los millones de asuntos que todos los años entran en nuestras oficinas cuando la ratio española de juez por habitante está a la cola de Europa. Hace falta, con urgencia y verdadero sentido de Estado, multiplicar en miles el número de jueces, pues no de otra manera podremos amparar a todos los ciudadanos por igual en su derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.

Y, además, muchísimos jueces estamos ya muy cansados de la politización abusiva de la Justicia, también de una cierta connivencia complaciente, legítima pero interesada, de algunas de las asociaciones judiciales más conocidas.

Finalmente, se están produciendo ahora serios intentos de minar gravemente la independencia judicial, entendida ésta no como privilegio personal de los jueces, sino como garantía inexcusable de un verdadero estado democrático.

Y no es un ataque contra un Gobierno Socialista. Entre los partidarios de la huelga los hay progresistas, conservadores y moderados, jóvenes y veteranos. Los hay de todas clases.

Augusto Morales, magistrado Audiencia Provincial Barcelona

FUENTE: Augusto Morales (artículo de opinión publicado en El Periódico de Cataluña el día 22 de enero 2009).