25/09/2008

Comunicado de la Gestora Nacional

Queridos compañeros:

A raíz de lo ocurrido a nuestro compañero Rafael Tirado, en la Gestora hemos considerado necesario haceros algunas observaciones sobre las que llevamos algún tiempo reflexionando y que ya fueron objeto de debate en algún Congreso.

En primer lugar, insistir en lo que ya hemos dicho tantas veces desde el Foro de que trabajar por encima de lo razonable a cambio de una pobre retribución, o incluso aunque hipotéticamente estuviera bien retribuido, no constituye un servicio a la Justicia, sino que por el contrario sólo contribuye a enmascarar los problemas de la misma, en beneficio de quienes no cumplen con su obligación de suministrar medios personales y materiales suficientes, y, en todo caso, a agravarla. La agrava porque ese enmascaramiento sirve para que los políticos afirmen que no hacen falta más Jueces. Obviamente les sale más barato que los jueces trabajemos por uno y medio o por dos prácticamente por el mismo precio. Además el ocupar nuestras horas de ocio y vida familiar con trabajo produce estrés, cansancio y empeora la calidad de nuestro trabajo. Finalmente, poner más sentencias de lo razonable conduce a que se tengan más ejecutorias de las que se pueden atender, con las consecuencias que todos conocemos. En definitiva, el exceso de trabajo no solo no resuelve el problema, sino que lo empeora, puesto que no se crean nuevos órganos en cantidad suficiente, el trabajo inevitablemente nos acaba desbordando y encima aumenta el riesgo profesional porque se hace exclusivamente responsables a los jueces.

En segundo lugar, hay que reaccionar, quejarse, protestar y hacerlo por los conductos oficiales y dejando constancia. La Junta de Andalucía cuando se le ha puesto de relieve la falta de medios personales y materiales con la que trabajan los Juzgados de lo Penal de Sevilla ha dicho que no tendía constancia de que hubiera problema alguno y que a ella nadie se le ha quejado. Los jueces, para colmo, sufrimos en silencio y esto tiene que acabarse.

En tercer lugar, las quejas por conducto oficial deben adecuarse a unos parámetros formales estrictos y respetuosos, dirigidas a los Presidentes TSJ, al Ministerio o a la Comunidad Autónoma, según de quien sea la competencia, pero no por ello deben de dejar de ser enérgicas. Además de tales quejas individuales ha de darse cuenta a la asociación para que esta tenga una visión de conjunto de todas las quejas y problemas, pueda darle una publicidad con un lenguaje más libre a través de los medios de prensa y coadyuvar en cuantos recursos hayan de presentarse en materias tales como permisos, sustituciones, etc. Hay que utilizar a la asociación y respaldarse en ella, aprovechando que tiene personalidad jurídica y que es más difícil que alguien se atreva a tomar represalias con ella.

Por tanto, os proponemos y pedimos que cualquier problema que tengáis en vuestros órganos judiciales de personal, material, o cualquier problema personal en orden a permisos, sustituciones, etc., si procede lo hagáis valer a través del conducto oficial pertinente y además lo comuniquéis a la asociación, bien directamente a la Gestora, bien a través de los Presidentes territoriales donde los haya, a fin de que la asociación tome conocimiento y pueda prestaros respaldo si lo necesitáis y reaccionar adecuadamente cuando se detecten problemas generalizados. También podéis poner de manifiesto los problemas de los compañeros que podáis conocer aunque no estén asociados, siempre a través de algún asociado que lo respalde.

Los jueces tenemos el deber ético de hacer todo lo posible para que la Justicia se imparta de forma adecuada y ello incluye el luchar por que tengamos los medios que precisamos y las condiciones de trabajo dignas que nos corresponden, y todo ello en interés de los ciudadanos. No olvidemos que nosotros somos jueces pero también ciudadanos interesados como tales en que la Justicia que defiende nuestros derechos funcione y ello no se consigue trabajando permanentemente por encima de lo que es razonable.

Recordad, no solo tenemos el deber ético de hacerlo, sino que tened la seguridad de que sino lo hacemos nosotros no lo va a hacer nadie. El Foro, al contrario que otras asociaciones, no es una cúpula directiva. El Foro somos todos y de todos depende que consigamos los fines que perseguimos.

LA COMISIÓN GESTORA NACIONAL