julio 2008

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE MODIFICACIÓN DE LOS ARTÍCULOS 231 Y 236 DEL REGLAMENTO 1/1995, DE 7 DE JUNIO, DE LA CARRERA JUDICIAL.

El Foro Judicial Independiente valora muy positivamente el que el Consejo General del Poder Judicial se proponga terminar con la absurda situación de que los permisos de tres días por asuntos propios incluyan los días inhábiles que pudiera haber en el período de tiempo solicitado, completando la rígida interpretación literal que había mantenido hasta el momento con criterios interpretativos lógicos y sistemáticos que conducen a una solución más razonable y acorde con la realidad social, equiparando a los Jueces con lo que es normal en el resto de la sociedad.

Lo valora, en primer lugar, por lo que supone de principio de cambio de actitud y mentalidad del Consejo General del Poder Judicial, empeñado hasta ahora en mantener a los Jueces en un régimen de trabajo decimonónico, donde su vida familiar y social ocupaba un lugar secundario frente a la laboral, cuando es bien sabido que un carácter equilibrado imprescindible para ejercer adecuadamente la delicada función de juzgar requiere que se pueda dedicar el tiempo necesario al descanso y a la vida privada.

En segundo lugar, el cambio no solo es beneficioso para los Jueces, sino que beneficia también al servicio. La inclusión dentro del permiso de tres días de los días inhábiles, junto con el hecho de que deban tomarse conjuntamente, con renuncia de los que no se disfruten, provoca disfunciones en el servicio al obligar en la practica a tomar más días de los que realmente se necesitan y no siempre en las mejores fechas para compatibilizar el permiso con los menores perjuicios para el servicio.

No obstante el Foro Judicial Independiente considera que la reforma queda demasiado corta y que era posible haber llegado más lejos en la misma. El artículo 122 de la Constitución reserva a Ley Orgánica la regulación del estatuto jurídico de los Jueces y Magistrados de carrera como garantía de su independencia, para evitar en definitiva que de forma arbitraria y/o con fines espúreos se agraven los deberes de los Jueces o se restringan sus derechos. Por tanto, añadiendo a los criterios lógicos y sistemáticos con los que el Consejo General del Poder Judicial corrige la interpretación meramente literal que había sostenido hasta el momento, un criterio teleológico, puede llegarse perfectamente a la conclusión de que no es imprescindible una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial cuando se pretende hacer una modificación claramente favorable a los Jueces que ajusta la norma a la realidad social del tiempo en que ha de ser aplicada. Sería deseable que una futura reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial recogiera expresamente su condición de ley de mínimos, de modo que permitiera mejoras en el estatuto jurídico del Juez que impongan el cambio de la realidad social que no precisen una reforma de la misma, sin perjuicio de una posterior incorporación para mayor garantía. En todo caso este criterio teleológico puede y debe ser ya tenido en cuenta en el desarrollo reglamentario.

Así, por ejemplo, el artículo 373.4 LOPJ no exige de forma literal y precisa que el disfrute de los tres días de permiso sea obligatoriamente conjunto. Por tanto no existen obstáculos insalvables para hacer una interpetación flexible y moderna del mismo, de forma que se permita que en el mismo mes un Juez pueda solicitar hasta tres días de permiso bien de forma consecutiva, bien separadamente. Es de sentido común además que esta interpretación redundaría en beneficio del servicio puesto que permitiría acomodar el permiso a aquéllas fechas que menos afectasen al funcionamiento del órgano judicial, si la naturaleza del asunto propio lo permite, lo que ocurrirá en la mayor parte de los casos.

Otras reformas del sistema de permisos, tales como permitir su acumulación con ciertos límites, para adecuarlo a lo que es normal en la realidad social actual, cuando no existan razones serias para aplicar un régimen distinto a los Jueces, quizá deban esperar a una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial en el sentido anunciado, pero hemos de insistir en que debe exigirse al Consejo General del Poder Judicial una actitud más abierta y moderna a la hora de enfocar el estatuto jurídico de los Jueces y Magistrados.

LA COMISIÓN GESTORA NACIONAL