El acceso a la carrera judicial

24/10/2007 – Artículo

EL ACCESO A LA CARRRERA JUDICIAL

A quien ignore lo que significa ser integrante del denostado Poder Judicial en España, quizás le sonará bien la música de que conviene reformar el sistema de acceso a una arcaica institución, anclada en prejuicios y privilegios.. Mas, claro, eso ocurre, precisamente, porque la mayoría de la gente vive feliz en su ignorancia, hábilmente aprovechada y manipulada, tragándose con candidez cualquier propuesta que venga envuelta en papel de celofán.

No es cierto que el actual sistema de oposiciones resulte obsoleto e inadecuado, aún cuando sea susceptible de mejoras, pues, de hecho, es el que se utiliza para acceder a cualquier puesto de trabajo en la Función Pública. No es cierto que no existan suficientes opositores a judicatura: 3800 firmaron las oposiciones para 150 plazas convocadas el último año. El sistema que garantiza, con independencia del sexo, un acceso íntegro e igualitario a la Carrera Judicial, ha de ser aquel que prime exclusivamente los principios de mérito y capacidad. Un sistema que garantice la verdadera brillantez de quien se presenta para acceder a una actividad profesional en la que, por encima de todo, prevalece la vocación. Sinceramente, de no ser así, muchos jueces de brillante expediente, hubiéramos optado por mandar a hacer puñetas las ilustres puñetas de nuestras togas, dedicándonos a ganar hasta 20 veces más de lo que ganamos, sin asumir tanta responsabilidad y sacrificio, en un buen despacho de abogados o firmando las oposiciones a Notaría o Registro. A fin de cuentas, una nueva maniobra de vuelta de tuerca a la Carrera Judicial, cuya independencia, con todos los respetos, realmente empieza a ser preocupante para algunos. Hoy, si cabe, me siento más orgulloso de ser un mediocre juez independiente, que superó sus oposiciones sólo gracias a tesón y esfuerzo.

FRANCISCO SERRANO CASTRO

Fuente: Francisco Serrano Castro