Borrador de la propuesta de supresión del ascenso forzoso

08/05/2007

Propuesta de supresión del ascenso forzoso elaborada por nuestro compañero Antonio Fuentes Bujalance. Estamos ante una propuesta que tiene como finalidad servir de base para el debate, pero no es un proyecto definitivo.

BORRADOR DE PROPUESTA DE MODIFICACIÓN DE LA LOPJ Y REGLAMENTO DE LA CARRERA JUDICIAL EN MATERIA DE PROMOCIÓN A LA CATEGORIA DE MAGISTRADO DE LOS MIEMBROS DE LA CARRERA JUDICIAL CON CATEGORIA DE JUEZ.

A. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS DE LA REFORMA.

En los últimos años se ha instaurado en el ámbito laboral público y privado una creciente preocupación por la necesidad de hacer compatible la vida laboral y familiar. Han sido múltiples las reformas que se han producido y se vienen produciendo en este sentido, siendo en el ámbito público el ejemplo más claro de la sensibilidad del Gobierno de la nación en este sentido la aprobación del conocido como “Plan Concilia”.

Pues bien, existe en la Carera Judicial una “institución” que impide por completo a los integrantes de la categoría de Juez elaborar con un mínimo de estabilidad un proyecto de vida familiar, la figura del traslado forzoso cuando se adquiere la categoría de Magistrado.

Ya el propio hecho de opositar a un cuerpo de carácter nacional implica la posibilidad más que cierta de abandonar cada uno “su tierra”, pero dicha posibilidad, que se asume voluntariamente, no debe entenderse como una renuncia a un deseo de estabilidad que case sobre todo con la sana intención de tomar arraigo en un lugar, sea el que sea, y de formar una familia a la que se ofrezca igualmente un mínimo de estabilidad ciertamente necesario. Todo esto es imposible para los Jueces, ya que sea cual sea el proyecto vital y familiar de los mismos, siempre se deberá optar por esperar el trance desestabilizador del conocido “ascenso forzoso”, impidiéndose el desarrollo personal, y ello sin conocer el momento de dicho cambio, o bien optar por hacer sufrir a hijos y parejas el desagradable sentimiento de desarraigo e inestabilidad.

Todo lo expuesto puede parecer un poco exagerado o excesivo, pero lo cierto es que son multitud los Jueces y sus familias los que sufren verdaderos dramas personales y familiares con esta situación.

La promoción personal no puede ser algo impuesto, y menos aún cuando las razones de ello no sólo no existen sino que además arroja unas consecuencias extremadamente negativas desde cualquier óptica que se aborde la cuestión, analicemos brevemente las mismas, expuesta ya si cabe la más importante cual las cuestiones personales y familiares.

1.- Mejoras de los Juzgados

Desde una óptica de utilidad o de oportunidad, la bondad y necesariedad de la medida es evidente. Así, uno de los mayores problemas de la Administración de Justicia en los juzgados con categoría de Juez, sobre todo en los que se encuentran cercano a las capitales, es la obligatoria movilidad de sus titulares en el momento de la adquisición de la categoría de Magistrado. Cualquiera que conozca mínimamente el funcionamiento de estos juzgados y su problemática, debe convenir en el hecho de que una estabilidad del titular del órgano judicial arroja a priori un evidente pronóstico de mejora ya que de esta manera se evitarían los parones que sufren los juzgados cuando hay cambio de titular(alardes, suspensiones etc), los ínterin de tiempo entre la salida y llegada del nuevo Juez, siendo los juzgados cubiertos por sustitutos, en el caso de que sea posible, que desde luego por norma no trabajan como un titular dada su corta expectativa de permanencia en ese juzgado o bien incluso por el hecho de que el sustituto pueda ser el titular de otro juzgado del partido al que le es imposible llevar dos órganos judiciales con normalidad, cambios de criterios, conocimiento de las plantillas, conocimiento de las especialidades del partido y de los procedimientos y un largo etcétera que ralentiza enormemente la actividad del juzgado y que se solucionaría en gran parte y en muchos partidos permitiendo la estabilidad de sus titulares que sería de muchos años en numerosos casos.

Igualmente, sin duda se trabaja mejor cuando se está a gusto en el lugar de trabajo, y cuando las expectativas de permanencia depende de la voluntad de uno. No es lo mismo servir un juzgado del que se sabe que forzosamente se debe abandonar, ya que de esta manera es más difícil ”hacer como propio” el mismo. Igualmente el desarraigo de los miembros de la Carrera Judicial, y sobre todo en los supuestos de separación familiar, ocasiona un malestar que no es precisamente compatible con una mejora de la productividad, siendo necesario en muchas ocasiones pedir permisos para ver a la familia etc, aspectos que obviamente se modifican cuando no se dan estas circunstancias.

2.- Menor Gasto.

Como es obvio cualquier decisión de este tipo conlleva desde el punto de vista político un análisis de “oportunidad económica de la medida”. Pues bien, en este punto también la bondad de lo que se solicita es más que evidente. Así,

-Se ahorraría una importantísima cantidad en sustituciones por cambio de titular, ya que la medida ocasionaría un movimiento menor de destinos, y menos “convulsivo” al haber un mayor número de miembros de la Carrera Judicial situados en los lugares geográficos que les conviene y con intención de permanecer en los mismos. Se debe llamar la atención de que un movimiento de Jueces en ascenso, y dado que los primeros destinos de categoría de Magistrado no satisfacen a muchos, supone, en cuanto se produce la “descongelación”, una continua avalancha de peticiones de concurso y de movimiento, y las consiguientes coberturas interinas de los juzgados, siguiendo siempre un criterio geográfico y buscando llegar en muchas ocasiones al lugar de donde se hubo de marchar antes.

-Sería igualmente importante, el ahorro en indemnizaciones por traslado. Sólo en los dos últimos años, donde ha habido cerca de 400 ascensos, si consideramos, entre indemnización personal, familiar por desplazamiento y por mudanza, una media de unos 2.500 euros por traslado, daría un resultado de un millón de euros de ahorro en indemnizaciones por traslado forzoso.

En definitiva es difícil hacer una estimación conjunta, pero desde luego nos movemos en cifras respetables que fácilmente podría ahorrarse el Ministerio de Justicia.

3.- Comparación con Cuerpos similares de la administración.

Si nos fijamos en cuerpos similares, y esto es de suma importancia por el agravio comparativo que supone, los miembros del Ministerio Fiscal o los Secretarios Judiciales no tienen que soportar este trance. Así, observamos que a los primeros no se le aplica esta medida que está prevista y en suspenso en la actualidad, ni aún en el último y reciente proyecto de reforma de su estatuto orgánico se prevé su entrada en vigor, y todo ello no ha ocasionado que se sepa ningún problema de ningún tipo. En cuanto a los Secretarios Judiciales hace ya unos años que se suprimió este traslado forzoso y tampoco hay ninguna disfunción en la cobertura de plazas o en la calidad del trabajo de los Secretarios.

En definitiva, las mismas razones tenidas en cuenta para suprimirle a estos dos cuerpos el traslado forzoso, deben concurrir en el caso de los miembros de la Carrera Judicial, especialmente en el supuestos de los miembros del Ministerio Fiscal por su especial similitud, y tan iguales y equiparados a los Jueces y Magistrados en todos los aspectos, solicitando por tanto que dicha equiparación sea recíproca, siendo aberrante que lo que se consideró malo en su momento, y por ello a ambos se le suprimió, deban de soportarlo estoicamente los Jueces

4.- Razones Esgrimidas tradicionalmente para la no supresión y crítica de las mismas.

En último lugar se debe estudiar cual o cuales son las razones por las que hasta el momento, y en otras ocasiones, no se ha suprimido el traslado forzoso.

Ciertamente la única razón que se opone a lo que se solicita es el hecho de que en determinados lugares por no ser del gusto, por las razones que sea, de los miembros de la carrera, la cobertura de plazas sería imposible o bien en todo caso se haría con miembros de la carrera judicial como primer destino lo cual no es conveniente. Pues bien respecto a lo expuesto hay que decir lo siguiente.

1º. Hoy en día no solo hay Jueces suficientes para cubrir todas las plazas judiciales, sino que como es sabido “sobran jueces” que deben ser “colocados” en destinos provisionales mediante la figura de la expectativa de destino prevista normativamente, con lo cual el argumento de la falta de cobertura de plazas cae por su propio peso, todos los juzgados tendrían su Juez. En todo caso los jueces no tienen el don de la ubicuidad, y si están en un sitio no están en otro, es decir se cubriría una plaza pero quedaría otra por cubrir, llegándose a la conclusión de que se prefiere cubrir ciertos juzgados antes que otros, lo cual no es de recibo ya que todos los ciudadanos de este país se suponen que son iguales en derechos y deberes con independencia de si viven en una población más pequeña o más grande, y todos por tanto tienen derecho a que “su” Administración de Justicia sea tratada igual que otra población, y esto es algo más que obvio.

2º En cuanto al argumento consistente en alegar que en determinados sitios siempre irían Jueces “novatos”, decir que por un lado se debe valorar lo ya expuesto en el sentido de que todos los ciudadanos tienen el mismo derecho que otros a que sus Jueces no sean “novatos”. Pero es que el argumento presupone que los Jueces recién salidos de la Escuela Judicial, que sería normalmente los que cubrirían los destinos “malditos”, no están preparados para hacerlo, y esto no tiene sentido. Y no lo tiene porque en los últimos años, multitud de Jueces que han debido soportar la situación de expectativa de destino han ocupado juzgados de todo tipo con categoría de Magistrado, y no ha habido ningún problema. Además dudar de la formación y preparación de los alumnos de la Escuela Judicial con la cantidad de dinero que se emplea en formación de los mismos, después de haber aprobado una de las oposiciones más duras que existen, es una auténtica barbaridad. Y lo es más aún si pensamos que no hay problema alguno en poner a Jueces sustitutos, que sinceramente no se acercan ni de lejos a la formación de un alumno de la Escuela Judicial, a cubrir juzgados de ese tipo, en multitud de ocasiones por mucho tiempo. Pero es que además de todo lo dicho, cualquiera que conozca la situación de la Justicia en nuestro país sabe perfectamente que es mucho más complicado, exige más trabajo y muchas más “tablas”, el llevar la gran mayoría de los Juzgados con categoría de Juez, que son mixtos(civil, penal, familia, registro civil en ocasiones etc) que juzgados con categoría de Magistrado normalmente especializados, y con plantillas por regla general más formadas, más estables, y con mejores medios de todo tipo, a la vez que también con cargas de trabajo más razonables en la mayoría de los casos.

En definitiva, cualquier alumno de la Escuela Judicial está, sin duda, más que capacitado para llevar cualquier Juzgado, todos los juzgados estarán cubiertos, y en todo caso, más necesaria, por regla general, es la experiencia en un Juzgado Mixto y con categoría de Juez que en uno con categoría de Magistrado.

B. CONTENIDO DE LA REFORMA

La reforma que se propone modificaría los siguientes preceptos.

Art. 311.1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, dando una nueva redacción a los párrafos primero y segundo.

El art. 311.1.1º y 2º tendría la siguiente redacción:

“De cada cuatro vacantes que se produzcan en la categoría de Magistrado dos se proveerán mediante ascenso con los Jueces que ocupasen mejor puesto en el escalafón de esta categoría.

La adquisición de la condición de Magistrado, no obligará a servir como titular un juzgado con dicha categoría, pudiendo permanecer el Juez que sea nombrado Magistrado sirviendo el destino que ocupe en el momento de ser promovido a la nueva categoría, constituyéndose de esta forma la condición de Magistrado como un estatus personal “

Motivación: Mediante este precepto se modifica el estatus de la condición de Magistrado, hasta ahora ligado a la obligatoria titularidad de un juzgado de esta categoría. De esta forma el adquirir la categoría de Magistrado no modifica su base esencial, la antigüedad en la Carrera Judicial, que sigue siendo el único elemento que faculta para ser nombrado Magistrado.

Igualmente de esta manera, y al objeto de buscar el mayor consenso posible en la reforma, no se modifican las actuales tres categorías dentro de la Carrera Judicial que se siguen manteniendo.

En definitiva, únicamente se modifica lo mínimo imprescindible, evitar el traslado forzoso.

Art. 54.2 del Reglamento de la Carrera Judicial

Nueva redacción, añadiendo un punto 2 y 3 al art. 54.2 del Reglamento de la Carrera Judicial, con el siguiente tenor literal.

“La cobertura de los destinos vacantes en la categoría de Magistrado que no fuesen cubiertos por aquellos Jueces promovidos a dicha categoría en cada uno de los concursos de ascenso, se podrá efectuar subsidiariamente por cualquier miembro del escalafón de la categoría de Juez con independencia de su antigüedad en dicho escalafón, al objeto de lo cual a las plazas de cada concurso de ascenso podrá optar cualquier Juez de los que no fuesen nombrados Magistrados en el correspondiente concurso, resolviéndose la adjudicación en favor de los Jueces que ocupasen mejor puesto en el escalafón, sin perjuicio de valorar los méritos preferentes en materia de idioma y Derecho Civil especial y foral .

La cobertura de las plazas judiciales en los supuestos del punto anterior, no otorgará la condición de Magistrado a los Jueces que cubrieran cualquiera de los destinos ofertados, siendo nombrados Magistrados en el turno y momento que le corresponda”

Motivación: La modificación de este precepto es el esencial en cuanto a la manera de adquirir la condición de Magistrado y de cubrir las vacantes que se produzcan en esta categoría.

En cuanto al nombramiento de nuevos Magistrados, el sistema y la forma sería idéntico al actual. Así cuando se decidiese por el Consejo General del Poder Judicial, y en función de las vacantes que se fuesen produciendo en la categoría de Magistrado, se nombraría tales a los Jueces que ocupasen mejor puesto en el escalafón en número igual al de plazas vacantes ofertadas. Es decir, supongamos que como hasta ahora se ofrece por ejemplo un concurso de ascenso de 35 plazas. Pues bien al haber 35 plazas, se nombraría Magistrado a los 35 Jueces que ocupasen mejor puesto en su escalafón, sin embargo la posibilidad de optar a cualquiera de esas 35 plazas se ofrecería a todos los integrantes del escalafón de Jueces, ya solo quedaría adjudicar los destinos a los Jueces que ocupasen mejor puesto en el escalafón, pudiendo ser o no alguno de los que en ese concurso fueran nombrados Magistrados.

De esta forma la preferencia por escalafón, así como la valoración de idioma y Derecho Civil al objeto de obtener una de las plazas jugaría entre los Jueces nombrados Magistrados y entre los Jueces que no fueran nombrados Magistrados y solicitasen alguno de los destinos ofertados. En el supuesto de concurrencia para un mismo destino entre un Juez de los nombrados Magistrado y uno de los que no les correspondiese ser nombrado Magistrado, la preferencia será absoluta a favor del primero al concurrir en este la condición de Magistrado, por ello la subsidiariedad para adjudicación de una plaza de los segundos, sin que dicha subsidiariedad se vea alterada por tanto, por el conocimiento de idioma o de especialidades normativas ya que ello podría modificar el elemento esencial y único de acceder a la categoría de Magistrado por estricto turno de antigüedad.

De nuevo aquí se ha buscado una fórmula que prácticamente no modifica desde el punto de vista organizativo la actual situación. Así, los ascensos, como hasta ahora, se producirían cuando lo decidiese el CGPJ, eliminándose el inconveniente de las renuncias, llamamiento de reservas etc.

Igualmente la cobertura de las vacantes en la categoría de Magistrado, prácticamente estaría asegurada, ya que la preferencia por escoger un destino de esta categoría, mucho mejor remunerados y en mejores condiciones laborales normalmente, sería evidente, al menos, para aquellos Jueces que debiendo estar en las zonas tradicionalmente menos demandadas sirviendo juzgados con categoría de Juez, preferirían al menos estar sirviendo juzgados con categoría de Magistrado.

Art. 174 del Reglamento de la Carrera Judicial.

Nueva redacción del art. 174 del Reglamento de la carrera Judicial, añadiendo un nuevo punto 2.

“2. Igualmente los Jueces nombrados Magistrados en cada turno de ascenso que optasen por no cubrir ninguna de las plazas ofertadas, no podrán concursar hasta transcurridos dos años desde la fecha del Real Decreto de nombramiento”

Motivación: Con ello se refuerza una de las bases esenciales de esta reforma, la estabilidad de los titulares en los juzgados en el caso de que se renunciase al ser nombrado Magistrado a cubrir alguna de las plazas ofertadas.

Art. 175 del Reglamento de la Carrera Judicial

Nuevo redacción del art. 175 del reglamento de la carrera judicial:

“1. Los miembros de la Carrera Judicial que hayan obtenido su primer destino en la categoría de Juez o de Magistrado no podrán concursar hasta transcurrido un año desde la fecha de la Orden o del Real Decreto de nombramiento o de ascenso, cualquiera que hubiese sido el sistema o el momento de ingreso o promoción.

En el supuesto anterior debe entenderse incluidos aquellos Jueces que ocupasen alguna vacante en la categoría de Magistrado en el supuesto regulado en el art. 54.2 de este Reglamento.

“2. Igual plazo se aplicará a los Jueces nombrados Magistrados que optasen por cubrir alguna de las vacantes ofrecidas en cada turno de ascenso”

Motivación: Se acomoda de esta forma los plazos mínimos de permanencia a las posibles nuevas situaciones.

Art. 187 del Reglamento de la Carrera Judicial.

Nueva redacción del art. 187.2 del Reglamento de la Carrera Judicial.

“2. Las plazas que quedaren vacantes por falta de solicitantes en situación de servicio activo, suspensión provisional o servicios especiales, se proveerán por los que hayan de reingresar al servicio activo según las preferencias manifestadas en el respectivo concurso y las que resultán de la aplicación del artículo 368 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 323 de la misma Ley Orgánica y, en su defecto, por los Jueces que sean promovidos o asciendan a la categoría de Magistrado con arreglo al turno que corresponda, o por los Jueces que cubran estas vacantes en los supuestos del artículo 54.2 de este Reglamento.

Motivación: Se acomoda igualmente este precepto a las nuevas situaciones de cobertura de plazas vacantes de Magistrado en el supuesto de que la plaza se adjudique a un Juez que no sea nombrado Magistrado en el concurso.

Art. 188 del Reglamento de la Carrera Judicial.

Nueva redacción del art. 188.1 del Reglamento de la Carrera Judicial:

“Los nombramientos de los Magistrados como consecuencia de la resolución del concurso se harán por Real Decreto a propuesta del Consejo General del Poder Judicial, y los Jueces serán nombrados mediante Orden por el Consejo General del Poder Judicial.

En el mismo Real Decreto de nombramiento de nuevos Magistrados se adjudicarán las plazas vacantes de cada concurso de ascenso ya sea a favor o no de alguno de los nuevos Magistrados”.

Fuente: Coordinadora Territorial