Posición del Foro sobre Módulos y retribuciones variables.

13/03/2007 – Comunicado

POSICIÓN DEL FORO SOBRE MÓDULOS Y RETRIBUCIONES VARIABLES

1.- El Foro Judicial Independiente (FJI) parte de la base de que los Jueces han de dedicar

a la función de Juzgar y ejecutar lo Juzgado un tiempo similar al que se exige en el resto del

sector público como jornada laboral. Igualmente considera que no es conveniente para esa

función superar el número de horas que razonablemente puede una persona dedicar al

trabajo, ni, en consecuencia, fomentar la realización de horas extraordinarias como forma

de resolver el exceso de trabajo que se acumula en los tribunales.

2.- Debe existir por tanto un módulo que permita verificar si los Jueces dedican el tiempo

que les es exigible a la actividad judicial. Ello no solo constituye un instrumento útil para el

necesario control de la labor de los Jueces, contrapeso lógico a la flexibilidad con la que pueden

organizar su trabajo, sino incluso una garantía para los mismos, puesto que son los primeros

interesados en que exista un sistema que objetivamente pueda servir para determinar, siquiera

sea prima facie, si el retraso en un órgano judicial les es imputable, o por el contrario se debe a

un carga de trabajo superior a la que les es exigible.

3.- La experiencia ha demostrado que es muy difícil introducir criterios de calidad a la

hora de elaborar un sistema de módulos. Tal dificultad ha sido puesta de relieve por el reciente

estudio encargado por el CGPJ que ha dado lugar al nuevo sistema de módulos pendiente de

aprobación. El hecho de que el sistema de módulos se base fundamentalmente en criterios de

cantidad, es decir número de asuntos y resoluciones, sin verificar que esas resoluciones tengan la

calidad necesaria, y sin garantías de que se haya empleado realmente la dedicación y atención

exigibles, tiene que tener como consecuencia necesaria el que el mismo tenga un carácter

orientativo, es decir, el que no pueda basarse ninguna decisión exclusivamente en él, ni se

asignen recompensas o sanciones de forma automática con base a los resultados del sistema. Su

misión será orientar a la inspección sobre cuales son los órganos judiciales que deben ser objeto

de atención preferente, así como sobre la toma decisiones en orden a la creación de nuevos

órganos judiciales.

4.- En este contexto el establecimiento de incentivos de rendimiento para aquéllos jueces

que realicen una labor superior a la que razonablemente les es exigible suscita cuando menos

serias reservas. Estos incentivos primarían el número de resoluciones sin tener en cuenta la

calidad de las mismas, estableciendo el falso axioma de un que un juez que pone dos sentencias

en el mismo tiempo que otro pone una, es siempre mejor, lo que no es cierto porque juzgar no

consiste en poner sentencias, sino en hacer justicia.

Por otro lado se induce a los jueces mediante recompensas económicas a poner más

sentencias aunque sean de menos calidad y se disimula de esta forma la deficiencia de órganos

judiciales a costa de la sobrecarga de los jueces, sobrecarga que ineludiblemente redundará en

perjuicio de la necesaria atención y dedicación que exigen los asuntos que se les encomiendan.

Un sistema adecuado de Justicia debe conseguir que los jueces trabajen el tiempo que

razonablemente cabe exigirles y no debe permitir además que, por regla general, superen tal

tiempo.

5.- La conclusión de lo expuesto hasta el momento es que debe desvincularse la conexión

automática entre el sistema de módulos, destinado exclusivamente a fijar la carga de trabajo que

razonablemente puede soportar un Juez con la garantía de atención y dedicación exigibles y el

número de asuntos que pueden ser resueltos de acuerdo con esos parámetros, y las recompensas

económicas que puedan establecerse para el caso de que se superen esos módulos razonables. El

exceso de trabajo de un órgano judicial debe ser corregido con la creación de nuevos órganos y,

por tanto, las recompensas económicas deben ser excepcionales y transitorias, preferentemente

para fomentar la resolución de problemas puntuales que no precisen la creación de nuevos

órganos, evitando en la medida de lo posible que sirvan de incentivo para superar esos módulos,

prolongarlas indefinidamente en el tiempo y eludir la creación de nuevos órganos judiciales, lo

que en ningún caso beneficiaria el interés de la Justicia.

6.- Entrando en la crítica concreta de la enmienda que se propone del artículo 403 LOPJ,

resulta en primer lugar rechazable sistemáticamente que en un título dedicado a la independencia

económica de los jueces se introduzcan normas que regulen su actividad.

Mayor rechazo ya por cuestiones de fondo merece que se atribuyan funciones de

gobierno sobre los jueces, directas o indirectas, al Ministerio de Justicia y a la Ministerio de

Economía y Hacienda en la LOPJ. Efectivamente, este es el resultado que inevitablemente se

produce si de su aprobación depende la regulación de aspectos esenciales de la actividad

judicial. La falta de autonomía presupuestaria del Poder Judicial no puede llevar a intromisiones

directas del Poder Ejecutivo sobre la forma en que han de desempeñar su trabajo sus integrantes.

Corresponde al Parlamento en la Ley de Presupuestos fijar el destino de las partidas

presupuestarias para retribuir a los Jueces y Magistrados, y al CGPJ la regulación de la

aplicación concreta de esas partidas conforme a los parámetros legalmente establecidos en los

presupuestos.

Se proponen las siguientes soluciones para tratar de resolver la crisis actual que en esta

materia provocó la Ley de Retribuciones de 2003:

a) En el artículo 403 se suprimiría el párrafo segundo, con la consiguiente

corrección en la numeración de los párrafos. El actual apartado 4 tendría la

siguiente redacción: “En las retribuciones de jueces y magistrados podrá

haber un componente variable que recompensará la sobrecarga de trabajo

que transitoriamente puedan sufrir como consecuencia de la especial

complejidad de los asuntos que les correspondan o de circunstancias

similares”.

b) El artículo 186 LOPJ, que encabeza el capítulo para cuya rúbrica se propone la

expresión “Del tiempo que han de dedicar los jueces y magistrados a la

actividad judicial”, en lugar de la más específica “De la Audiencia Pública”

podría tener la siguiente redacción: “Los jueces y magistrados deberán

dedicar a las actividades propias de su cargo un tiempo similar al establecido

como jornada laboral en el sector público. Para determinar el cumplimiento

de esta obligación el Consejo General del Poder Judicial establecerá

reglamentariamente un objetivo normalizado general exigible a cada clase de

órgano judicial, que tenga en cuenta las horas que exijan la practica de

pruebas, vistas de pleitos y causas y demás actos que requieran celebrarse en

audiencia pública, la dedicación y atención necesarias para obtener la

calidad exigible a la actividad judicial, así como el cumplimiento eficiente de

las obligaciones profesionales y la agilidad en el despacho de asuntos. Por lo

demás los jueces y magistrados organizaran su trabajo con total flexibilidad,

reservando sin embargo un número de horas suficientes para la celebración

de actos que precisen de su presencia sin dar lugar a dilaciones indebidas.

Estos actos además deberán llevarse a cabo, salvo los casos especiales que

prevean las leyes, en horas hábiles y de acuerdo con el horario del trabajo de

los funcionarios que sean precisos para que tengan lugar”.

c) La ley de retribuciones debe ser modificada conforme a lo que resulta de las

redacciones que se proponen. Con independencia de ello creemos necesario

además una reforma profunda de la misma que adecue la estructura del sueldo

de los jueces y magistrados al del resto del sector público, establezca un

sistema que garantice la conservación del poder adquisitivo de los miembros

del Poder Judicial y regule un sistema de negociación anual de los aspectos

salariales más fluido y continuo que el que prevé la actual redacción, entre

otros aspectos que deberán ser objeto de una negociación más detallada.

Fuente: Gestora